Enfoque de la Anemia en Adultos
La anemia no es un diagnóstico, sino un signo de un proceso subyacente; por lo tanto, el objetivo no es solo aumentar la hemoglobina, sino encontrar la CAUSA y centrarse en ella. El enfoque práctico en la cabecera del paciente avanza con dos preguntas simples: primero, ¿cuál es el tamaño de los eritrocitos (volumen corpuscular medio, MCV) — microcítico (<80 fL), normocítico (80-100 fL) o macrocítico (>100 fL)?
Segundo, ¿la médula ósea responde (recuento de reticulocitos) — un recuento bajo de reticulocitos sugiere producción deficiente (hipoproliferativa), un recuento elevado sugiere PÉRDIDA o DESTRUCCIÓN (hemorragia o hemólisis). En la anemia microcítica, la prioridad es diferenciar la deficiencia de hierro de la talasemia y la anemia de enfermedad crónica (ferritina, saturación de transferrina).
En la anemia macrocítica, se consideran la deficiencia de B12 y folato, medicamentos/alcohol, hipotiroidismo y mielodisplasia. En la anemia normocítica hipoproliferativa, destacan la anemia de enfermedad/inflamación crónica, insuficiencia renal y deficiencia temprana de hierro.
El frotis periférico es una herramienta barata y potente en todas las etapas. TRAMPA CRÍTICA: en la anemia macrocítica, descartar la deficiencia de B12 antes de administrar FOLATO — el folato puede corregir la anemia y enmascarar una deficiencia de B12, progresando a daño neurológico irreversible (degeneración combinada subaguda).
La transfusión no es un reflejo: en pacientes hemodinámicamente estables se adopta un umbral restrictivo (hemoglobina <7 g/dL).
Manejo rápido
- Avanza con dos ejes. (1) MCV: microcítico (<80) → deficiencia de hierro / talasemia / anemia por enfermedad crónica (ferritina, saturación de transferrina, si es necesario electroforesis de hemoglobina); normocítico (80-100) → diferencia entre producción o pérdida/destrucción según reticulocitos; macrocítico (>100) → B12/folato, fármacos-alcohol, hipotiroidismo, hígado, mielodisplasia. (2) RETICULOCITOS (ajustado al grado de anemia / recuento absoluto de reticulocitos):
- BAJO → hipoproliferativo (baja producción: deficiencia de hierro/B12/folato, enfermedad crónica, riñón, médula ósea); ALTO → sangrado o hemólisis (LDH, bilirrubina indirecta, haptoglobina, Coombs directo/DAT, frotis).
- Solicita frotis periférico en cada paciente.
- Orienta hacia la causa; decide transfusión según los síntomas y el umbral restrictivo (Hb <7 g/dL en paciente estable).
- En anemia macrocítica, descarta B12 antes de administrar FOLATO.
| Fármaco | Adulto | Pediátrico | Vía | Duración |
|---|---|---|---|---|
| Suplementación oral de hierro (anemia por deficiencia de hierro) La deficiencia de hierro es un HALLAZGO, no un DIAGNÓSTICO — en adultos (especialmente hombres y mujeres postmenopáusicas) es obligatorio investigar la FUENTE (frecuentemente sangrado gastrointestinal, malabsorción, menorragia). La respuesta comienza con reticulocitosis en ~1-2 semanas, hemoglobina aumenta en ~2-4 semanas. Se ha demostrado que la dosificación diaria alterna o única aumenta la absorción mediada por hepcidina. Si hay intolerancia/malabsorción/necesidad rápida, pasar a hierro intravenoso. | Sulfato ferroso 325 mg (≈65 mg hierro elemental) VO; una vez al día o día por medio (mejor absorción), vitamina C / estómago vacío aumenta la absorción [numeric values preserved: 1] | Dosificación basada en kg en pediatría — consultar con pediatría/hematología pediátrica | VO | Continuar ~3 meses más después de la corrección de la anemia para rellenar depósitos |
| Suplementación de vitamina B12 (cobalamina) — deficiencia de B12 Evaluar ANTES DE LA FOLATO y junto con el folato. Si hay hallazgos neurológicos, se prefiere parenteral y no se retrasa el tratamiento. En la reposición intensa, se observa hipocalemia y raramente sobrecarga de volumen. Se investiga la etiología (anemia perniciosa/anticuerpo anti-IF, malabsorción, nutrición, metformina/PPI, cirugía). | Hidroxocobalamina/cianocobalamina 1000 mcg IM (carga: intervalos frecuentes, luego mantenimiento); dosis altas orales 1000-2000 mcg/día en casos seleccionados | Dosis pediátrica separada — decisión de pediatría/hematología pediátrica | IM (o VO dosis alta en casos seleccionados) | Según la causa; mantenimiento de por vida en anemia perniciosa y malabsorción persistente |
| Suplementación de ácido fólico — deficiencia de folato INICIAR folato solo SIN EXCLUIR deficiencia de B12 — corrige la anemia pero puede enmascarar y empeorar el daño neurológico por B12. Se investigan alcohol, malabsorción, aumento de requerimientos (embarazo, hemólisis crónica) y medicamentos (metotrexato, trimetoprima, antiepilépticos). | Ácido fólico 1-5 mg/día VO | Dosis pediátrica diferente — decisión pediátrica | VO | Hasta que se resuelva; continuo en hemólisis crónica/embarazo |
| Transfusión de concentrado de eritrocitos — anemia sintomática/grave La transfusión no es un reflejo; excepto sangrado activo/inestabilidad hemodinámica, se sigue una estrategia restrictiva (AABB 2023). En anemia crónica estable (p. ej., deficiencia tratable) se prefiere tratamiento dirigido a la causa en lugar de transfusión; la transfusión innecesaria conlleva riesgo de aloimunización y sobrecarga de hierro. | Umbral restrictivo: Hb <7 g/dL en paciente hemodinámicamente estable; en enfermedad cardiovascular/cirugía ortopédica se puede considerar <8 g/dL. Generalmente se administra 1 unidad y se reevalúa | Pediatría basada en ml/kg — decisión pediatría/hematología pediátrica | IV | Después de una unidad, se reevalúa clínica y hemoglobina |
Alternativa
- Hierro intravenoso: se prefiere si hay intolerancia/ineficacia al hierro oral, malabsorción (celíaca, enfermedad inflamatoria intestinal, cirugía bariátrica), enfermedad renal crónica, necesidad rápida o hemorragia crónica.
- Agentes estimuladores de la eritropoyesis (ESA): en anemia por enfermedad renal crónica y anemia seleccionada por cáncer/quimioterapia, cuando las reservas de hierro son suficientes y bajo decisión de especialista; se limita cuidadosamente el objetivo de hemoglobina (la corrección excesiva aumenta riesgo de trombosis/cardiovascular).
- Portador de talasemia / talasemia: microcitosis + recuento de eritrocitos normal-alto + ferritina normal/alta → NO DAR hierro (sobrecarga innecesaria); confirmar con electroforesis de hemoglobina, se recomienda asesoramiento genético.
- Anemia hemolítica: tratamiento dirigido a la causa (en hemólisis autoinmune, esteroides y manejo especializado; en hemólisis microangiopática, descartar PTT/HUS URGENTE); se añade suplementación con ácido fólico, Coombs directo y extendido son orientativos.
- Sospecha de síndrome mielodisplásico / insuficiencia medular (anemia macrocítica/normocítica resistente, citopenias, extensión displásica): se planifica aspirado/bioquia ósea con hematología.
Señales de alarma
- Hemorragia activa/másiva o inestabilidad hemodinámica (taquicardia, hipotensión, síncope, descenso inexplicado de hemoglobina) → reanimación y transfusión URGENTE; no esperar a umbral restrictivo, localizar la fuente (gastrointestinal, ginecológica, trauma).
- Anemia sintomática grave (dolor torácico, disnea, alteración isquémica en ECG, cambio del estado mental) → evaluación urgente e indicación de transfusión independientemente del nivel de hemoglobina.
- Pancitopenia o citopenia en dos-tres series, blastos/esquizocitos en extensión periférica → sospecha de leucemia aguda, mielodisplasia, anemia aplásica o hemólisis microangiopática (PTT/HUS); PTT puede requerir plasmaféresis URGENTE, la demora puede ser mortal.
- Anemia macrocítica + signos neurológicos (parestesias, desequilibrio, pérdida de la propiocepción, alteración cognitiva) → degeneración combinada subaguda por deficiencia de B12; no administrar solo ácido fólico, B12 debe evaluarse e iniciarse de inmediato.
- Nueva anemia por déficit de hierro (hombres o mujeres postmenopáusicas) → hasta que se demuestre lo contrario, malignidad/hemorragia gastrointestinal; no debe omitirse la investigación endoscópica.
- Evidencia de hemólisis (LDH elevado y bilirrubina indirecta elevada, haptoglobina baja, reticulocitosis) + insuficiencia renal y trombocitopenia → anemia hemolítica microangiopática (PTT/HUS) — CONSULTA hematológica URGENTE.
Destino y seguimiento
- Green zone
- Anemia leve-moderada, crónica, hemodinámicamente estable y asintomática (p.ej., déficit recién identificado de hierro/B12/ácido fólico): investigación ambulatoria y tratamiento dirigido a la causa, hemograma completo y seguimiento de reticulocitos en intervalos adecuados; en anemia por déficit de hierro en adultos se planifica la búsqueda de la fuente de sangrado.
- Yellow zone
- Anemia sintomática pero estable, hemoglobina en rápido descenso, citopenia inexplicada combinada o sospecha de hemólisis: derivación a hematología para evaluación avanzada y seguimiento cercano; la decisión de transfusión se toma según síntomas y umbral.
- Red zone
- Hemorragia activa/inestabilidad hemodinámica, anemia sintomática grave, pancitopenia-blasto, hemólisis microangiopática (TTP/HUS) o cuadro neurológico agudo por B12: servicio de urgencias/hospitalización, manejo conjunto urgente con las especialidades correspondientes (gastroenterología, hematología, cirugía relacionada).
Puntos clínicos clave
PRIMERO LEE — Trampa de B12 / folato
En anemia macrocítica, descarta la deficiencia de B12 antes de administrar FOLATO; si hay hallazgos neurológicos, no retrases la B12
El folato corrige la anemia megaloblástica pero puede ENMASCARAR Y PROGRESAR el daño neurológico por deficiencia concomitante de B12 (degeneración combinada subaguda, neuropatía, alteración cognitiva). Por ello solicita ambos simultáneamente; si B12 está baja/límite, confirma con ácido metilmalónico y homocisteína. Inicia B12 parenteral sin retraso si hay hallazgo neurológico. Fuente: Merck Manual (Megaloblástica/B12); UpToDate fisiopatología B12-folato.
PRIMERO LEE — Umbral de transfusión (VALOR FIJO, no basado en kg)
En paciente estable, umbral restrictivo Hb <7 g/dL; enfermedad cardiovascular/cirugía ortopédica <8 g/dL; generalmente administrar 1 unidad y reevaluar
La guía internacional AABB 2023 apoya con recomendación fuerte la estrategia restrictiva en adultos hemodinámicamente estables <7 g/dL; si hay enfermedad cardiovascular concomitante o cirugía ortopédica <8 g/dL, en cirugía cardíaca ~7,5 g/dL se puede elegir. Hemorragia activa/inestabilidad está fuera de estos umbrales (la prioridad es clínica). En deficiencia tratable se prefiere el tratamiento etiológico en lugar de la transfusión. Fuente: Carson JL et al. JAMA 2023 (AABB).
Hierro oral (sulfato ferroso) — DOSIS FIJA
Sulfato ferroso 325 mg (≈65 mg hierro elemental) VO — no ajustar por peso; 1 vez al día o un día sí, un día no
Es dosis fija. Cada dos días o dosis diaria, puede aumentar la absorción total reduciendo la inhibición mediada por hepcidina. Respuesta: ~1-2 semanas reticulocitosis, ~2-4 semanas aumento de hemoglobina; para reservas, mantener ~3 meses después de la corrección. En adultos se debe investigar la FUENTE de la deficiencia de hierro. Fuente: StatPearls Anemia; documento de diagnóstico de hierro SABM.
Vitamina B12 (cobalamina) — DOSIS FIJA
Hidroxocobalamina/cianocobalamina 1000 mcg IM (carga→mantenimiento); en casos seleccionados dosis oral alta 1000-2000 mcg/día
No se basa en el peso corporal. Se prefiere la vía parenteral en hallazgos neurológicos. En los reemplazos severos se observa hipokalemia. Se investiga la etiología (anemia perniciosa, malabsorción, nutrición, metformina/IPP). La duración del mantenimiento depende de la causa; en la malabsorción permanente es de por vida. Fuente: Manual Merck (Megaloblástica/B12).
Ácido fólico — dosis FIJA
Ácido fólico 1-5 mg/día VO — después de descartar/evaluar simultáneamente la B12
No se basa en el peso corporal. No debe administrarse solo sin descartar la deficiencia de B12. La necesidad aumenta en hemólisis crónica y embarazo. Fuente: Manual Merck (Megaloblástica/folato).
Recursos externos destacados
- Actualizaciones de AABB en los umbrales de transfusión de glóbulos rojosAproximación restrictiva a la transfusión en adultos estables con Hb <7 g/dL y grupos especiales.
- Guías internacionales de transfusión de RBC de AABB 2023Resumen sistemático de evidencia y recomendaciones sobre los umbrales de transfusión.
Evaluación detallada
Marco clínico
Visión general
La anemia es la disminución de la concentración de hemoglobina sanguínea o de la masa eritrocitaria por debajo del límite inferior esperado según la edad y el sexo, y no es en sí misma una enfermedad, sino un indicador de un proceso subyacente; por eso, la esencia del enfoque de la anemia es identificar la causa más que aumentar la hemoglobina. La evaluación clínica comienza con la historia y el examen: se indaga sobre antecedentes de sangrado (menorragia, melena/hematocolia, hematuria), alimentación y alcohol, medicamentos, enfermedades crónicas (insuficiencia renal, enfermedades inflamatorias, malignidad), antecedentes familiares (talasemia, esferocitosis hereditaria) y la velocidad de aparición de los síntomas; la anemia que se desarrolla rápidamente es mucho más sintomática que la que se desarrolla lentamente.
La columna vertebral de la evaluación de laboratorio es el hemograma completo, los índices eritrocitarios, el recuento de reticulocitos y el frotis periférico. El algoritmo práctico avanza en dos ejes.
El primer eje es el volumen corpuscular medio (MCV): la anemia se clasifica como microcítica (MCV <80 fL), normocítica (80-100 fL) o macrocítica (>100 fL), y esta clasificación reduce las causas más probables. Las principales causas de la anemia microcítica son la deficiencia de hierro, la talasemia y, a veces, la anemia de enfermedades crónicas; En la anemia macrocítica, destacan la deficiencia de B12 y folato (megaloblástica), las enfermedades alcohólicas y hepáticas, el hipotiroidismo, ciertos medicamentos y el síndrome mielodisplásico; La anemia normocítica es un grupo amplio que incluye hemorragias agudas, deficiencia temprana de hierro, anemia crónica/inflamación, insuficiencia renal y enfermedades de la médula ósea.
El segundo eje es la respuesta de los reticulocitos: los reticulocitos son eritrocitos jóvenes recién formados que indican hasta qué punto la médula ósea responde a la anemia. La respuesta de los reticulocitos se evalúa por el porcentaje de reticulocitos corregidos por el grado de anemia o, preferiblemente, por el recuento absoluto de reticulocitos.
Una respuesta reticulocitoa BAJA sugiere falta de producción (anemia hipoproliferativa: deficiencia de hierro, B12 o folato, enfermedad crónica, insuficiencia renal, supresión de médula ósea), mientras que una respuesta reticulocitoa ALTA indica pérdida o destrucción de eritrocitos, es decir, sangrado o hemólisis. En sospecha de hemólisis, el aumento de lactato deshidrogenasa y bilirrubina indirecta, disminuye la haptoglobina, se observa reticulocitosis, y la prueba directa de antiglobulina (Coombs directa) y la citología periférica (esquistocitos, esferocitos) guían el diagnóstico diferencial.
El frotis periférico es una herramienta diagnóstica económica pero potente en todas las etapas, con hallazgos como células objetivo, células lacrimales, esquistocitos, esferocitos, neutrófilos hipersegmentados y blastos. Cuando se utilizan estos dos ejes juntos, ambos exámenes se seleccionan racionalmente y se evitan pruebas innecesarias; Después, el tratamiento siempre se dirige a la causa identificada.
Diagnóstico diferencial y evaluación
Aspectos a considerar
- La anemia por deficiencia de hierro es una anemia microcítico-hipocroma; La ferritina es baja (normalmente <30 ng/mL es diagnóstico), la saturación de transferrina es baja y la capacidad total de unión al hierro es alta. En adultos, la causa se investiga necesariamente — a menudo hemorragia gastrointestinal, menorragia o malabsorción; La malignidad gastrointestinal debe excluirse tanto en el hombre como en la mujer posmenopáusica.
- La anemia de enfermedades crónicas/inflamaciones suele ser normocítica (a veces ligeramente microcítica) e hipoproliferativa; La ferritina es NORMAL o ALTA y la saturación de transferrina es baja debido a la retención de hierro mediada por hepcidina. Puede ir acompañada de deficiencia de hierro; Dado que la ferritina está elevada en la fase aguda de la inflamación, el umbral se eleva y, si es necesario, el receptor soluble de transferrina/receptor de transferrina/índice de ferritina ayuda a distinguir.
- La portación de talasemia provoca una microcitosis marcada, pero el recuento de eritrocitos suele ser normal o alto, la ferritina es normal o alta, y la anemia es desproporcionadamente leve en relación con el grado de microcitosis; la electroforesis de hemoglobina (aumento de HbA2 en beta-talasemia) confirma el diagnóstico y se evita un tratamiento innecesario con hierro.
- La deficiencia de B12 (cobalamina) provoca anemia macrocítica-megaloblástica; en el frotis se observan neutrófilos hipersegmentados y macr-ovalocitos, y aumentan el ácido metilmalónico y la homocisteína. La afectación neurológica (degeneración combinada subaguda, neuropatía) puede ser independiente de la anemia y no debe enmascararse con folato; las causas incluyen anemia perniciosa, malabsorción, deficiencia nutricional y uso de metformina/PPI.
- La deficiencia de folato también provoca macrocitosis megaloblástica, pero no causa afectación neurológica; las causas incluyen ingesta insuficiente, alcohol, malabsorción, aumento de necesidades (embarazo, hemólisis crónica) y fármacos antagonistas del folato. Antes del tratamiento se aclara la situación de B12.
- Las anemias hemolíticas van acompañadas de reticulocitos elevados, LDH alto y bilirrubina indirecta alta, y haptoglobina baja; se distinguen las causas autoinmunes (Coombs directo positivo), hereditarias (esferocitosis, G6PD, célula falciforme), microangiopáticas (TTP/HUS/DIC con esquistocitos) e infecciosas — la presentación microangiopática es urgente.
- El síndrome mielodisplásico y las insuficiencias de médula ósea (anemia aplásica, infiltración) se presentan con anemia macro/normocítica resistente, citopenias y frotis displásico/leukoeritroblástico; el diagnóstico se realiza mediante estudio de médula ósea y se considera especialmente en anemia resistente en edad avanzada.
- La anemia debido a insuficiencia renal es normocítica-hipoproliferativa por deficiencia de eritropoyetina; se espera en pacientes con tasa de filtración glomerular baja y, si el hierro es suficiente, los agentes estimulantes de la eritropoyesis se consideran bajo criterio especializado.
Lógica de decisión clínica
¿Por qué es importante?
La lógica del enfoque de la anemia es reducir el diagnóstico diferencial amplio a subgrupos manejables con dos parámetros rápidos y económicos: el tamaño de los eritrocitos y la respuesta de la médula ósea. El volumen corpuscular medio (VCM) es el primer filtro porque las causas de las anemias microcíticas, normocíticas y macrocíticas son muy diferentes y esta clasificación racionaliza la selección de pruebas.
Sin embargo, el VCM por sí solo puede ser engañoso: en cuadros mixtos donde coexisten múltiples causas (por ejemplo, deficiencia de hierro con deficiencia de B12) el VCM puede parecer normocítico, por lo que la amplitud de distribución eritrocitaria (ADE) y especialmente el frotis periférico completan la evaluación. El segundo parámetro, la respuesta de reticulocitos, distingue si el problema está del lado de la PRODUCCIÓN o de la PÉRDIDA/DESTRUCCIÓN; esta distinción guía la dirección del tratamiento.
El recuento de reticulocitos se interpreta ajustado según el grado de anemia (o preferiblemente mediante el recuento absoluto de reticulocitos): una respuesta baja indica que la médula ósea no puede proporcionar la compensación necesaria (hipoproliferativa) y sugiere deficiencia de hierro, B12 o folato, enfermedad crónica, insuficiencia renal o patología medular; una respuesta alta sugiere que los eritrocitos se están perdiendo por hemorragia o destrucción por hemólisis y requiere evaluación del frotis y panel de hemólisis (LDH, bilirrubina indirecta, haptoglobina, Coombs directo). La distinción más frecuente e importante en anemia microcítica es entre la deficiencia de hierro, la anemia de enfermedad crónica y la talasemia: la ferritina refleja las reservas de hierro y si es baja (generalmente <30 ng/mL) es diagnóstica de deficiencia de hierro; sin embargo, la ferritina es un reactante de fase aguda y puede aparecer normal o elevada en inflamación, en cuyo caso se evalúa la saturación de transferrina y, si es necesario, el receptor soluble de transferrina.
Los indicios de talasemia incluyen microcitosis desproporcionada al grado de anemia, recuento de eritrocitos normal o elevado y ferritina normal; administrar hierro innecesariamente a estos pacientes puede conducir a sobrecarga de hierro. En la anemia macrocítica, el objetivo principal es diferenciar las causas megaloblásticas (B12/folato) de las no megaloblásticas (alcohol, hígado, hipotiroidismo, medicamentos, mielodisplasia), y la regla de seguridad más crítica aquí es no comenzar folato solo sin descartar la deficiencia de B12: el folato puede corregir hematológicamente la anemia megaloblástica, pero al enmascarar el daño neurológico de la deficiencia de B12 puede permitir la progresión a degeneración combinada subaguda irreversible.
Finalmente, la decisión de transfusión, que forma parte de la decisión terapéutica, no es un reflejo, sino una decisión basada en síntomas y umbrales: la guía AABB 2023 actual, basada en metanálisis de numerosos estudios aleatorizados (por ejemplo, TRICC y estudios posteriores), apoya con recomendación fuerte la estrategia restrictiva (umbral de hemoglobina <7 g/dL) en adultos hemodinámicamente estables; en enfermedad cardiovascular concomitante o cirugía ortopédica se puede elegir un umbral de 8 g/dL. La estrategia restrictiva no deteriora significativamente los resultados del paciente en comparación con la estrategia liberal y evita los riesgos de transfusiones innecesarias (aloinmunización, sobrecarga de volumen, reacciones transfusionales, sobrecarga de hierro).
Si existe una deficiencia tratable, en un paciente estable se prefiere el tratamiento dirigido a la causa en lugar de la transfusión. A lo largo de todos estos pasos, el principio común no cambia: la anemia es un signo y solo corregir el número sin identificar y tratar la causa subyacente es un enfoque incompleto.
Complicaciones y seguridad
Complicaciones críticas
- En la anemia grave o de aparición rápida, se deteriora la oxigenación tisular; pueden observarse taquicardia, disnea, angina, cambios isquémicos en el ECG y alteraciones del estado mental, especialmente en pacientes con enfermedad de arterias coronarias, donde se puede desencadenar isquemia miocárdica.
- En la anemia por hemorragia aguda puede desarrollarse inestabilidad hemodinámica y shock hemorrágico; este cuadro requiere resucitación y transfusión de emergencia sin esperar el umbral de hemoglobina.
- El tratamiento tardío o incorrecto de la deficiencia de B12 (enmascarada por folato) puede causar daño neurológico irreversible, como degeneración combinada subaguda, neuropatía periférica y deterioro cognitivo.
- Las anemias hemolíticas microangiopáticas (PTT, SHU, CID) progresan rápidamente; si no se reconoce la PTT y no se inicia plasmaféresis de emergencia, tiene alta mortalidad, y la presencia de esquistocitos en el frotis y trombocitopenia son indicativos.
- La transfusión innecesaria o liberal aumenta el riesgo de reacciones transfusionales, aloinmunización, sobrecarga circulatoria (TACO), lesión pulmonar aguda relacionada con transfusión (TRALI) y sobrecarga de hierro en transfusiones repetidas.
- La anemia crónica puede ser el primer signo de una enfermedad grave subyacente (malignidad gastrointestinal, mielodisplasia, enfermedad renal crónica); no investigar la causa conduce a un retraso en el diagnóstico.
Grupos de pacientes especiales
Aspectos que requieren una evaluación diferente
- El aumento fisiológico del volumen plasmático durante el embarazo reduce la hemoglobina de manera dilucional; sin embargo, dado que aumenta la necesidad de hierro y folato, la deficiencia real de hierro/folato también es frecuente. En la evaluación se utilizan umbrales específicos del embarazo, el suplemento de folato es rutinario y la deficiencia de hierro se tamiza y trata activamente.
- La anemia en pacientes de edad avanzada es frecuente, pero nunca debe atribuirse únicamente a la edad; una parte importante de las causas es tratable (deficiencia de hierro/B12/folato, enfermedad crónica, insuficiencia renal) o grave (mielodisplasia, malignidad gastrointestinal), por lo que la investigación no debe omitirse.
- En la enfermedad renal crónica, la anemia se debe principalmente a la insuficiencia de eritropoyetina y es normocítica-hipoproliferativa; en el tratamiento primero se optimizan las reservas de hierro, luego se usan agentes estimulantes de la eritropoyesis en pacientes adecuados, limitando cuidadosamente la hemoglobina objetivo (debido al riesgo de trombosis/cardiovascular por corrección excesiva).
- En hombres y mujeres posmenopáusicas con nueva anemia por deficiencia de hierro, se considera de origen gastrointestinal hasta que se demuestre lo contrario y requiere investigación endoscópica; en mujeres en edad fértil, la causa más común es la pérdida menstrual, aunque en casos resistentes se considera la evaluación gastrointestinal.
- En pacientes con sangrado activo o hemodinámicamente inestables, el umbral de transfusión restrictivo no aplica; en este caso, el cuadro clínico es prioritario y la transfusión se realiza según la necesidad clínica sin esperar el nivel de hemoglobina. En el síndrome coronario agudo, el umbral óptimo es debatido y la decisión se individualiza.
Monitorización y reevaluación
Plan de monitorización
El seguimiento se ajusta a la dirección del diagnóstico. En la anemia por deficiencia de hierro, la respuesta al hierro oral se evalúa mediante reticulocitosis temprana (~1-2 semanas) y aumento de la hemoglobina (~2-4 semanas); Si no hay respuesta, se revisan la adherencia, la absorción (malabsorción), el sangrado crónico y la precisión del diagnóstico y se cambia el hierro intravenoso si es necesario.
Una vez que la hemoglobina ha vuelto a la normalidad, el tratamiento continúa durante unos tres meses más para reponer las reservas y se confirma con ferritina; No se descuida investigar la fuente subyacente del sangrado en adultos. En la deficiencia de B12 y folato, la respuesta de reticulocitos y la hemoglobina se monitorizan tras la reposición, el potasio se monitoriza inicialmente en casos graves de tratamiento con B12 y se evalúa el curso de los hallazgos neurológicos; En la anemia perniciosa y la malabsorción permanente, el mantenimiento dura toda la vida.
El enfoque principal en la anemia de enfermedades crónicas es el tratamiento de la enfermedad subyacente y se investiga la deficiencia de hierro concomitante. En la anemia hemolítica, se sigue la actividad hemotólisis con reticulocitos, LDH, bilirrubina y haptoglobina, suplementación con ácido fólico y tratamiento específico por causa.
En casos de anemia resistente o inexplicada, citopenia o resultados de citología displásica, se planifica una evaluación hematológica y, si es necesario, un examen de médula ósea. El paciente transfundido adopta un umbral restrictivo y una estrategia de unidad única, y la clínica y la hemoglobina se reevalúan tras cada unidad; Se observan carga de hierro y aloinmunización en el paciente que recibe transfusión crónica.
Se informa al paciente de los signos de advertencia de anemia (debilidad progresiva, dificultad para respirar, dolor en el pecho, palpitaciones, síncope, sangrado inexplicable, heces negras o con sangre) y se le indica que se aplique sin demora en estos casos. El marco de diagnóstico y tratamiento puede realizarse en la atención primaria/medicina interna en la mayoría de los pacientes; Sin embargo, la hemólisis, la sospecha de enfermedad de la médula ósea, los casos resistentes y las condiciones graves/complejas son responsabilidad de la hematología.